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Manizales, una tragedia más en Colombia

Publicado el Miércoles, 19 Abril 2017, en Noticias y Eventos

Hoy la Capital de Caldas se encuentra paralizada por una nueva tragedia, no ambiental como muchos la llamarían sino una tragedia por la falta de planeación territorial.

Foto por: Carlos Arturo Henao Galindo

 En la madrugada del 19 de abril de 2017 se presentó un deslizamiento en el Cerro Sancancio, ubicado en la Comuna nueve de la capital de Caldas afectando los barrios de Aranjuez, Persia, Camilo Torres, Malhabar, Sierra Morena, Pio Xll, Cervantes, Arrayanes, Alto Persia, González, Minitas y 20 de julio, entre otros. “La estación hidrometeorológica Ruta 30 reportó 143 milímetros de agua en la noche anterior, cantidad que se acumula normalmente en un mes” afirmó el Alcalde de Manizales Octavio Cardona en su cuenta de Twitter.

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El Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional, Sede Bogotá estableció contacto con Carlos Arturo Henao Galindo, afectado por el deslizamiento y líder comunitario del barrio Aranjuez, uno de los sectores más afectados de la Comuna Universitaria, quien relató lo sucedido:

“Desde las 3:30 am se presentó la emergencia, fue un amanecer impresionante; todos asustados, corriendo, evacuando la parte alta del barrio donde se produjo el deslizamiento, las casas más afectadas fueron aquellas que colindan con la ladera del cerro”

“Las autoridades, Policía Nacional, Ejército Nacional y Organismo de Socorro ayudaron a rescatar a las personas que estaban atrapadas. La reacción fue inmediata e hicieron evacuar la parte alta cercana al cerro”, afirmó.

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Esta situación movilizó a las autoridades y organismos de socorro hasta el lugar del deslizamiento, en donde se ordenó la evacuación de viviendas y se adelantan las labores de búsqueda, rescate de personas, asistencia a los heridos y censos. Sin embargo, con el paso de las horas, el reporte de fallecidos y desaparecidos sigue creciendo y el reporte preliminar da cuenta de 13 muertos y más de 25 desaparecidos, así como la afectación de más de 60 viviendas en todos los barrios colapsados.

En este momento la población se encuentran sin servicios básicos de acueducto, energía eléctrica y gas, y las vías de la capital caldense poco a poco han retornado a la normalidad después de las inundaciones.

Por lo anterior y dado que el país aún no se repone de la tragedia de Mocoa (Putumayo) reportada el pasado 1 de abril, surgen en el ambiente diferentes interrogantes. ¿Acaso el país no está preparado para la temporada de lluvias? ¿Por qué se siguen presentando este tipo de incidentes, es momento de evaluar la gestión del riesgo desde el nivel nacional hasta el local? ¿Qué hacer con las otras ciudades del país que también se encuentran en riesgo, acaso el Gobierno y los organismos de planeación Departamental esperan que ocurran más tragedias para actuar?

Todo esto apunta a la necesidad de repensar la planeación sobre el territorio y la importancia de los Planes de Ordenamiento Territorial - POT, no solo como una obligación derivada de la Ley 1523 de 2015, sino como una herramienta efectiva para prevenir desastres.

En este sentido, si bien Manizales cuenta con un Plan Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres (PMGRD) en donde aparentemente se “priorizan, programan y ejecutan acciones en el marco de los procesos de conocimiento del riesgo, reducción del riesgo y de manejo de desastres, como parte del ordenamiento territorial y del desarrollo”, este ha tenido poca relevancia, ya que, aun habiéndose identificado los barrios hoy afectados como terrenos en zona de riesgo y con amenaza y vulnerabilidad de riesgo por deslizamientos, la Administración no previno la ocurrencia de esta situación.

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Según la Oficina de Gestión del Riesgo de Manizales, la comuna universitaria, la de mayor afectación, ha sido identificada en el POT dentro de las amenazas en la ciudad, dada su vulnerabilidad y riesgo de deslizamientos. Y en el mismo POT se ha reconocido que “las lluvias persistentes en épocas de invierno superan las capacidades del acueducto y desagües de la ciudad y atentan contra la estabilidad”. Sin embargo, ¿Por qué recurrir a medidas correctivas cuando ya la tragedia ha ocurrido y no afianzar medidas preventivas desde todas las instituciones responsables? Al respecto, el señor Henao habitante del sector expresó:

“Ya había alertas, la Junta de Acción Comunal había alertado y aunque se habían revisado las canales de desagüe, la tempestad hizo colapsar el cerro. ¡A todos nos cogió por sorpresa!, en el 2008 había ocurrido algo similar”.

Ver aquí Mapa de amenazas de deslizamiento en la ciudad de Manizales http://idea.manizales.unal.edu.co/gestion_riesgos/imagenes/mapas/mapa6_amen_deslizamiento.jpg

Boletín escrito para el Observatorio de Gobierno Urbano del IEU.

Autor: Daniela García Mora

Créditos fotos: Carlos Arturo Henao Galindo 

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