Descripción de la Ciudad
Condiciones físico geográfica ¬ Hidrografía ¬ Humedales

Humedal Juan Amarillo

Ubicación

El humedal de Juan Amarillo, también llamado Laguna de Tibabuyes, se localiza al noroccidente del Distrito Capital, dentro del área inundable de los ríos, Bogotá y Juan Amarillo o Salitre, los que junto al humedal forman parte de la estructura primaria del sistema hídrico de la ciudad. Este humedal se encuentra en jurisdicción de dos localidades, la porción norte pertenece a la Alcaldía Menor de Suba, mientras que la parte sur se localiza dentro de la Alcaldía Menor de Engativá.

Limita por el norte con los barrios el Rubí, Joroba, San Cayetano, Villa Rincón, Carolina, Atenas, Cañiza, Nueva Tibabuyes y Miramar. Por el oriente, con la transversal 91, y los barrios Almirante Colón, Bachue y Ciudad Hunza. Por el occidente con el Río Bogotá y los barrios Lisboa y Santa Cecilia. Por el sur limita con la Ciudadela Colsubsidio y los barrios El Cortijo, Bachué y Luis Carlos Galán.

Extensión

Su ancho varía entre 400 y 700 metros, tiene una extensión aproximada de 220 hectáreas, que lo convierten en el humedal más grande que sobrevive actualmente en la ciudad, su cota de fondo mínima se encuentra entre los 2.569,5 msnm y los 2.576 msnm, según los registros altimétricos de la EAAB.

Hidrografía

La cuenca de este humedal abarca una superficie de 11.062 hectáreas dentro de las cuales existen varias subcuencas, que se originan en los cerros orientales (Parque Nacional Olaya Herrera y cerros del sector norte de la ciudad), e incluye los cerros de Suba (MAYDA 1992). Una de estas subcuencas es la del Río Salitre y Negro que a su vez es alimentado por las aguas provenientes del Humedal de Córdoba y del Canal Salitre, este último integrado por 4 drenajes hoy convertidos en canales de aguas lluvias. El Canal Rionegro desemboca a la altura de la Avenida 68 y recibe las aguas de las Quebradas Chicó, El Refugio y El Retiro, el Colector La Vieja que agrupa las aguas de las Quebradas Los Rosales y La Vieja, el Colector Las Delicias, que a su vez recoge las aguas de la Quebrada del mismo nombre, y el Canal Arzobispo, que recibe las aguas de las Quebradas Perseverancia y Arzobispo.

La cuenca tributaria correspondiente a la confluencia de los Ríos Salitre y Negro constituyen el principal aporte hídrico al área inundable del humedal, aporte que en la actualidad se encuentra truncado por la adecuación de jarillones laterales que encausan las aguas, evitando su ingreso al cuerpo del humedal, disminuyendo en forma considerable el volumen del agua almacenada. (HGAL/DAMA 1999). El humedal es atravesado en sentido oriente a occidente por el Río Salitre, que ingresa al humedal a la altura de la Transversal 91, para desembocar directamente al Río Bogotá, luego de recorrer por aproximadamente 7 km del cuerpo del humedal.

Calidad de las aguas

En cuanto al oxígeno disuelto, que es un parámetro que define las condiciones de desarrollo de la vida de organismos macroinvertebrados y vertebrados, se establece que el total de las estaciones presentan condiciones no propicias para la vida (inferiores a 2,5 mg02/l), con excepción del pantano localizado en inmediaciones de la Ciudadela de Colsubsidio, costado sur, en donde se observa una concentración de 4.0 mg02/l. Esta aceptable concentración de oxígeno disuelto en el agua para dicho pantano, corresponde con una demanda química de oxígeno de 80 mg/l, mientras en las otras estaciones de muestreo (muy bajas en oxígeno o anóxicos), esa misma DQO tuvo una fluctuación mucho mayor (entre 120 y 800 mg/l).

Las concentraciones de nutrientes como nitritos y nitratos que en cierta forma brindan una medida del grado de eutroficación, no son excesivamente altos debido posiblemente al consumo que están realizando las especies autótrofas. Se aprecia en el caso del nitrito que la concentración es menor en el pantano de Colsubsidio, con 0.08 mgN02/l, que en los otros sitios donde fluctúa entre 0.14 y 0.23 mgN02/l. En el ciclo del nitrógeno por ejemplo, predominan el amoniaco libre y el nitrógeno orgánico, mientras en el ciclo del azufre predomina el ácido sulfhídrico.

En el Río Juan Amarillo, que se comporta como una trampa de sedimentos están entrando 3400 mg/l de sólidos totales, de los cuales se han detectado a la salida 1320 mg/l, lo que quiere decir que en alguna parte del cauce o derivado de lo que rebosa del humedal, se están quedando 2170 mg/l, que equivalen al 62.2% de los sólidos transportados por el río.

Fauna

Dentro de este humedal se ubicaron sectores que ofrecen condiciones relevantes para el mantenimiento de los grupos faunísticos mas importantes del mismo.

El primero, es el ubicado en frente de la Ciudadela Colsubsidio, el cual alberga las mejores poblaciones de curi (Cavia porcellus anolaimae), tingua bogotana (Rallus semiplumbeus), el cucarachero de pantano (Cistothorus apolinari), de la tingua piquirroja (Gallinula chloropus), tingua moteada (Gallinula melanops) y el garciopolo (Butorides striatus). Otro sector se encuentra enfrente del barrio Miramar, el cual posee un buen juncal que alberga igualmente especies amenazadas de extinción como las nombradas anteriormente.
Se establecieron además sectores de importancia para algunos grupos específicos. Uno es el espejo de agua que se localiza frente a la ciudadela Colsubsidio, el cual alberga estacionalmente una gran población de pato barraquete (Anas discors); en este mismo lugar se observó además, la presencia de numerosos chorlos playeros (Tringa solitaria). Este sitio alberga igualmente una gran población de tinguas de pico amarillo (Fulica americana) y de tinguas piquirojas, (Gallinula chloropus), cucaracheros de pantano (Cistothorus apolinari) y otras especies de importancia. Otros dos sectores corresponden a las márgenes con cobertura arbórea, la cual brinda refugio temporal a especies como cerrojillos (Dendroica fusca, Wilsonia canadensis, Mniotilta varia, Seiurus noveboracensis, etc), atrapamoscas (Elaenia frantzii, Tyrannus tyrannus, Contopus virens, etc.) y los bobitos (Coccyzus americanus).

Vegetación

Entre la vegetación acuática, las comunidades que mayor área ocupan dentro del cuerpo del humedal son, por una parte de tipo juncoide, restringiéndose casi exclusivamente al junco Scirpus califirnicus (SC) y por otra, las de tipo herbáceo emergente, dominadas principalmente por lengua de vaca y barbasco (Rumex conglomeratus y Polygonum sp., MV). Se presentan también especies de tipo errante emergido como son el buchón de agua (Eichhornia crassipes) y la lenteja de agua (Lemna sp.). La vegetación de la zona perimetral, está conformada principalmente por acacias (Acacia spp., RB), eucaliptos (Eucalyptus spp. RA) y sauces (Salix humboldtiana) (RG).

Marco legal específico

Este humedal está incluido dentro de la normatividad urbana considerada en el Acuerdo 06 de 1990, que acoge la existencia del sistema hídrico y la necesidad de conservarlo. Allí se define que la EAAB debe adelantar el alinderamiento y demarcación de las rondas y los cuerpos de agua, y determina su responsabilidad en la administración, mantenimiento y aprovechamiento económico de las rondas, las zonas de manejo ambiental y las áreas de conservación. Posteriormente mediante la Resolución 033 de 1991, la EAAB lo acota y el Acuerdo 19 de 1994, lo define, conjuntamente con otros humedales del Distrito Capital, como Reserva Natural.

Forma parte del Sistema Hídrico del primer nivel de zonificación del borde occidental de la ciudad según lo establece el Acuerdo No. 26 de 1996. De acuerdo con esta disposición las zonas de ronda hidráulica y de manejo y preservación, solo podrán utilizarse para uso forestal. Mediante el Acuerdo No. 35 de 1999, se redefinieron la zona de ronda y la zona de manejo y preservación ambiental de este humedal, con lo cual la superficie total protegida alcanza una extensión de 220 ha. Determina igualmente esta norma que este humedal se incorpora al área urbana del Distrito Capital y ordena la adquisición de los predios que se vean afectados por la nueva delimitación.

Problemática

Uno de los principales problemas de este humedal es el derivado de la contaminación de sus aguas, que está afectando la salud de las poblaciones ribereñas, en especial en el sector de Lisboa, ya que al encontrarse por debajo del nivel de las aguas, este barrio debe bombear sus aguas negras hacia el humedal, permaneciendo los pozos sépticos a cielo abierto y convirtiéndose en la causa de enfermedades respiratorias e infecciosas que afectan principalmente a la población infantil.

Los impactos que han venido deteriorando notablemente el humedal, son en orden de importancia la regulación del caudal del Río Bogotá, la contaminación por aguas residuales, la reducción de su superficie por efecto de rellenos e invasión de riberas y el aporte permanente de sedimentos proveneintes de toda la cuenca de captación, lo cual ha ocasionado la colmatación generalizada del cuerpo del humedal convierten gran parte del mismo, en una zona potrerizada.

Fuente: Adaptación con base en la información consignada en "Ecosistemas Estratégicos" iniciativa del Departamento Técnico Administrativo del Medio Ambiente.

 
 
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